(Casi) Un reencuentro / (Almost) A reunion
Posted on 08. Dec, 2009 by Ferran Esteve in E.U., Spain
Esta mañana Alicia, mi “adoptada” favorita, me ha dado plantón. La pobre estaba tan ocupada que no ha podido asistir a la cita que tenía con las ONG españolas, y en la que suelo estar presente para reportaros qué pasa por allí.

Alicia ocupada con la prensa ¡Lástima!
En su lugar ha venido Valvanera Ulargui, experta en temas legales de la Oficina Española de Cambio Climático. Y ha valido la pena. No sé qué edad debe tener, pero parece tremendamente eficiente. De hecho, la mayor parte de las técnicas de la oficina (casi todas mujeres, diría) son muy jóvenes. Supongo que el cambio climático no es para carrozas.
El caso es que esta mañana, Alicia tenía otra reunión y Valvanera nos ha confesado que no disponen de todo el tiempo que querrían. Esta primera semana la delegación es pequeña, pero la siguiente “llegan refuerzos”.
Aún así, la delegación está trabajando. Valvanera nos decía que “hay que ir preparando el terreno, es probable que no consigamos el acuerdo definitivo, con cifras, hasta la última noche, pero para ello hay que trabajar mucho esta primera semana”.
Vista la predisposición al trabajo de nuestros negociadores, la pregunta obvia era: ¿Vamos a conseguir un acuerdo en Copenhague?. Valvanera responde: “Hay que ser optimistas, trabajaremos para conseguir el acuerdo más ambicioso que podamos”.

¿Donde cae España?
“El que podamos”, eso suena a malas noticias, aunque la delegación española deja clara su posición, la misma que defendía en Barcelona “Queremos un acuerdo que sea lo más vinculante posible, y si no lo conseguimos, apostamos por un mandato que establezca un calendario cerrado y unos objetivos claros, el primero de los cuales sería obtener un acuerdo legalmente vinculante lo antes posible”.
¿Pero cómo se consigue eso? La conferencia podría concluir con una “decisión de la COP”, o lo que es lo mismo, una declaración de intenciones aprobada por las partes de la conferencia. No es vinculante legalmente, pero es una herramienta efectiva para sellar los consensos esenciales y posponer el resto para un futuro cercano.
No sé si tomarme todo esto como un fracaso predecible o como un plan B. Supongo que tendremos que ver qué se acuerda el 18 de diciembre.
Más allá de la posición española y europea, parece que las negociaciones no van mal, o como mínimo, que hay movimiento. Ya en Barcelona se hablaba de un documento alternativo que habrían preparado por los daneses para conseguir algo lo antes posible. Ahora se comenta lo mismo de una supuesta propuesta de China e India. Sudáfrica, por su parte, ha declarado que reduciría sus emisiones un 34% si se llega a un acuerdo y se le ayuda a financiar la adaptación al cambio climático.
Arabia Saudí, por su parte, se llevó ayer la palma de la inoportunidad reclamando una investigación independiente internacional sobre el IPCC, el órgano científico de Naciones Unidas. Hace menos de un mes, un ataque de hackers robó e-mails de científicos para sacarlos de contexto e intentar negar los efectos adversos del cambio climático. Y que a estas alturas, y a menos de dos semanas del cierre, tengamos que continuar debatiendo esto tiene delito.
Esperemos que la llegada de los 110 jefes de estado y de Gobierno la semana que viene sirvan para acabar con las distracciones. Valvanera ha confirmado esta mañana que Zapatero venía. Lo que no sabemos es cuando. Esperemos que no sea sólo a tiempo para la foto final.







